Las claves del mulching

Claves del mulching

El concepto de mulching puede malinterpretarse a veces. En algunos casos puede entenderse referido al césped, y otras al esparcimiento de recortes sobre la superficie del jardín. Ambas se refieren a diferentes aspectos de la jardinería. De hecho, tienen aspectos en común.

El origen de la palabra "mulch" arroja algo de luz a este respecto. Sus orígenes se refieren a la cobertura vegetal o el compost. En agricultura y jardinería, mulching suele referirse al esparcimiento de plantas trituradas y otros materiales sobre el suelo a modo de capa superior no compacta. Hacer mulching es muy similar hoy en día a esparcir los restos de plantas podadas sobre la hierba. Un buen cortacésped debe reunir tres condiciones a la vez: cortar la hierba, triturar los restos e inmediatamente esparcirlos sobre el césped. Si tienes zonas plantadas con hortalizas, así como de césped, puedes esparcir restos de esas plantas también. El mulching ideal se realiza con restos secos esparcidos en un máximo de dos centímetros. Si los restos están demasiado frescos o tupidos, puede aparecer moho, algo muy perjudicial para las hortalizas, por ejemplo.

¿Cuál es la ventaja del mulching en las hortalizas?
El abono da sombra a la tierra, reduce considerablemente la evaporación de agua y ahorra gran cantidad de riego durante el verano. El agua permanece donde hay abono y las raíces de la plantas donde hay suelo abonado permanecen húmedas, llenas de vida. Las lombrices y otros organismos mantienen el suelo oxigenado. Las lombrices empujan las briznas de hierba dentro de la tierra para comérselas dejando detrás "oro negro": humus de lombriz o abono, el mejor fertilizante orgánico del mundo. En este sentido, la capa de abono también fertiliza la base. En verano, una fina capa de ese abono desparece por cuatro o cinco semanas. Esto significa que se convierte en un valioso fertilizante para las plantas. Otra ventaja del mulching es que la superficie del suelo no se convierte en un barrizal cuando llueve o cuando el suelo no es compacto. Finalmente, el abono impide el crecimiento de malas hierbas.

¿Cuáles son los mejores materiales para el mulching?
El material ideal son los restos secos, como el heno (mientras las semillas no estén maduras) y definitivamente las ortigas o las hojas de consuelda. La corteza del mantillo no es apropiada para las hortalizas y sólo debe aplicarse sobre senderos o alrededor de arbustos y matorrales. También se debería tener precaución si hacemos mulching a base de lino o paja, porque no contienen mucho nitrógeno y, según se descomponen, lo traspasan al suelo y a las plantas. Para las especies perennes, arbustos y matorrales, los sustratos minerales como los de la grava o las piedras volcánicas son también recomendables y pueden usarse como contenedores. Los residuos cribados de compost y la corteza del abono son especialmente adecuados como capa de mulching para arbustos y árboles frutales.

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