Ventajas de podar los frutales también en verano

Árboles frutales, poda también en verano

Para mucha gente, los árboles frutales son parte imprescindible de un jardín bonito y completo. Vamos a detenernos a analizar en detalle este tópico, especialmente de actualidad en esta época del año. Para mucha gente, los árboles frutales son una parte esencial de la belleza de un jardín. Podemos profundizar en los detalles de este tópico, especialmente en esa época del año. La poda asegura más luz para las futuras frutas y ralentiza el crecimiento. Los jardines y otras áreas verdes también se benefician de esto y reciben más luz.
Haremos una distinción básica entre poda de invierno y poda de verano. La de invierno se realiza cuando las hojas ya han caído y hasta que comienzan los brotes en primavera. Manzanos, perales y ciruelos pueden podarse durante toda su fase inactiva. Los melocotoneros y albaricoques pueden podarse mientras los brotes están creciendo. También es viable podar los albaricoques cuando todavía están floreciendo sin que esto tenga ningún efecto negativo en el árbol.

Para la poda de verano, tenemos que distinguir entre la poda temprana y la tardía. La primera se lleva a cabo en junio. El árbol está experimentando un fuerte crecimiento y las frutas están en fase de división celular. Los brotes florecen, especialmente en la zona de la copa.

Poda tardía de verano, ahora en agosto
La poda de verano debe hacerse en árboles que estén creciendo mucho y que estén muy cargados de frutas. La ventaja aquí es que detenemos un nuevo brote indeseado y el crecimiento de las ramas se reducirá bastante en el próximo período de hibernación.

Los árboles con gran crecimiento y "baja producción" se podan con más agresividad que los árboles que crecen poco y vienen cargados de fruta. Esta ralentiza el crecimiento. La poda es especialmente importante para los árboles que alternan las cosechas (un año sí y un año no) o para los que se congelaron durante la floración. Los árboles que presentan un gran crecimiento de ramas a una poda agresiva en invierno, deben también ser podados en verano.

Más luz para la copa
La zona central de la copa recibe mucha más luz y tiene mayor capacidad para absorber sustancias externas (que convierte en componentes naturales) que en la zona interior. Esto compensa por la pérdida de los retoños y hojas más exteriores. La exposición a la luz solar de las frutas favorece que su piel tenga más color y también mejora su calidad.

Controlar el radio de hojas previene frutas extra grandes y reduce significativamente la posibilidad de marcas en la piel de la fruta. Debería notarse que las frutas de las ramas más largas son más pequeñas y muestran problemas con estas manchas, síntoma de falta de calcio. Estas marcas de pigmentación son un problema que, a priori, está relacionado con la distribución del calcio en el árbol. La ventaja de la poda de verano es que los daños en los frutales más sensibles como el nogal o el cerezo se recuperan mejor. Si podas durante el tiempo de inactividad, las "heridas" de los árboles pueden cerrarse y esto, a largo plazo, previene del riesgo de infecciones y enfermedades que pudieran penetrar por ellas. Por ejemplo, esta es una forma de controlar la Gummosis en los frutales de hueso.

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